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Reseña Mortal Kombat II: Ahora sí que sí

Ya la vimos y así nos fue.

Si algo criticaron o más bien criticamos los fanáticos con la primera película de Mortal Kombat que se estrenó en plena pandemia, fue la falta de apego al videojuego. Nos faltaron más peleas, más escenarios y, por supuesto, más fatalities, que como bien sabemos son los que definen esta saga que se ha mantenido presente desde hace 34 años.

Además, hubo muchas quejas sobre la aparición de Cole Young, un personaje inexistente en los videojuegos pero que por alguna razón fue el protagonista de esta primera entrega que, pese a todo, logró recaudar más de lo que costó e hizo el ruido suficiente como para tener una secuela.

Y así llegamos a Mortal Kombat II, con la promesa de tener en Johnny Cage el articulador de la historia y más personajes que en la primera entrega y eso se cumple desde el inicio porque la cinta va muy rápido para llegar a lo más esperado: la defensa de la Tierra a través del combate mortal.

Actualización express que nos muestra tal donde quedaron los defensores de nuestro planeta, la presentación de un Cage cuasi retirado y muchísimo, pero muchísimo más viejo que en los videojuegos (así recién lo vimos en MK X, de 2015), también la participación de Kitana y su amiga Jade y a pelear.

Sí, porque en Mortal Kombat II lo que realmente importa son las peleas y los fatalities, además de los distintos escenarios que son un completo festín para los fanáticos. Y ojo que todos los personajes realizan sus característicos movimientos del videojuego, lo que le da espectacularidad a la historia. Aquí mis fichas para la pelea de Liu Kang y Kung Lao.

Debutan aquí, además del actor retirado y Kitana, Shao Kahn, Sindel, Quan Chi, Noob Saibot, Jade y Baraka. También aparece el Rey Jerrod (padre de Kitana), pero como seguro saben y si no se los contamos, nunca ha sido un personaje jugable. Y pongan ojo al regreso de Kano.

Y qué decir de los fatalities… uf. Están por fin aquí, por doquier, sin evitar la brutalidad que caracteriza al título y con muchísima, pero muchísima sangre. ¿Lo que esperábamos, no? Completamente sí.

En síntesis, es una película bastante apegada a los videojuegos que es algo que se agradece, pero en cuanto a movimientos, golpes y escenarios, y no tanto en la historia, que simplona y todo funciona e incluso deja la mesa servida para una tercera entrega.

Eso sí, una nueva aventura aún no está confirmada y todo dependerá de dos cosas: La primera, que tenga la recepción esperada con una recaudación que al menos duplique su inversión, y la segunda, que los nuevos dueños de Warner quieran seguir con esto.

Si son fanáticos de Mortal Kombat seguro se sentirán satisfechos y si no lo son, quizás esta sea una excelente oportunidad para unirse a esta saga. Ah… y gracias al cielo no hay de esas malditas escenas postcréditos.