Reseña Phantom Blade Zero: Entré por los gráficos y me quedé por su historia
Lo jugamos y así nos fue.
Hay juegos que entran por los ojos. Y luego está Phantom Blade Zero, un título que no solo deslumbra visualmente desde el primer minuto, sino que además consigue atraparte con una historia intrigante, un mundo lleno de misterios y una identidad propia que lo diferencia dentro de un género que parecía haberlo mostrado todo.
El nuevo trabajo de S-GAME llega cargado de ambición con su propuesta que mezcla acción frenética, artes marciales chinas, fantasía oscura y una carrera constante contra el tiempo que termina convirtiéndose en uno de los elementos más interesantes de toda la experiencia.
Obviamente, lo primero que impacta es su apartado gráfico, ya que al estar construido sobre Unreal Engine 5, Phantom Blade Zero ofrece algunos de los escenarios más llamativos que hemos visto recientemente dentro de un juego de acción. Desde aldeas decadentes hasta templos ocultos, fortalezas abandonadas y paisajes que parecen sacados directamente de una película wuxia, todo transmite una personalidad muy marcada.

Pero no es solo cuestión de resolución o efectos visuales (ya que solo eso no lo hace un buen juego) porque lo realmente destacable es la dirección artística ya que logra construir una atmósfera única que mezcla tradiciones chinas, artes marciales y elementos de fantasía oscura dentro de lo que el propio estudio define como "Kungfupunk". Y sí, hay momentos en los que simplemente dan ganas de detenerse unos segundos para observar el entorno antes de seguir avanzando.
Un combate accesible, divertido y tremendamente dinámico
El combate es, sin duda, otro de los grandes pilares de la experiencia porque las peleas son rápidas, fluidas y muy satisfactorias. Cada enfrentamiento parece una coreografía de cine de artes marciales y en serio que son adictivos. Además, el título no intenta castigar constantemente al jugador ni obligarlo a memorizar complejos sistemas para disfrutar, lo que termina siendo una de sus grandes virtudes.
Todo esto hace que Phantom Blade Zero es fácil de tomar y jugar. Los combos salen con naturalidad y la respuesta de los controles es inmediata. Esa accesibilidad hace que las primeras horas sean tremendamente entretenidas.

Pero claro, como siempre sucede, no todo es perfecto.
Porque con el paso de las horas aparece una sensación difícil de ignorar y es que muchas veces basta con insistir sobre los mismos ataques para obtener resultados muy efectivos y solo apretando repetidamente el mismo botón. Y si bien es cierto se ofrece profundidad para quienes quieran experimentarla, también permite superar una enorme cantidad de encuentros repitiendo secuencias similares de golpes, aunque ojo que no llega a arruinar la experiencia, pero sí puede provocar cierta repetición en algunos tramos avanzados.
Pero si algo me sorprendió muchísiomo fue la narrativa, porque la historia de Soul, un guerrero acusado injustamente y condenado a vivir solo 66 días más, consigue atrapar rápidamente. La premisa funciona muy bien porque constantemente existe una sensación de urgencia detrás de cada misión y descubrimiento y ese reloj narrativo es mucho más importante de lo que parece.

Porque mientras otros juegos de acción utilizan la historia como una excusa para encadenar combates, aquí realmente existe interés por descubrir qué está ocurriendo, quién mueve los hilos detrás de la conspiración y cuál será el destino del protagonista. Además, la sensación permanente de correr contra el tiempo aporta una ansiedad muy particular que termina jugando a favor de la experiencia y siempre existe la necesidad de avanzar un poco más y siempre quieres saber qué viene después.
Jugarlo en chino cambia completamente la experiencia
Uno de los consejos que daría a cualquiera que quiera comenzar esta aventura es simple y no otro que jugarla con las voces originales en chino, pero no por una cuestión técnica, sino de inmersión, de aumentar la experiencia.
La ambientación, la estética wuxia, los personajes y todo el contexto cultural funcionan muchísimo mejor escuchando los diálogos en su idioma original. El resultado tiene más personalidad, más autenticidad y una mística que se pierde parcialmente cuando se opta por otros doblajes. Es de esos juegos donde las voces originales terminan siendo parte fundamental de la experiencia.

La música aporta mucho, aunque no siempre encuentra el equilibrio
La banda sonora cumple muy bien su función, acompaña los momentos de exploración, refuerza la tensión de las escenas importantes de manera muy correcta y ayuda a construir la atmósfera del mundo de Phantom Blade.
Eso sí, en ciertos momentos la mezcla de audio parece elevar demasiado el volumen de la música por sobre otros elementos, algo que puede resultar algo invasivo durante determinadas secuencias. Obvio no es un problema grave, pero sí un detalle que podría haberse pulido mejor.
Con todo, Phantom Blade Zero logra algo que no todos los juegos de acción consiguen y es ser divertido desde el primer minuto, además de mantener el interés durante toda la aventura. Sus impresionantes gráficos, la excelente ambientación, el atractivo universo wuxia y una historia que invita constantemente a seguir avanzando terminan construyendo una experiencia muy recomendable.
Y si bien el combate puede volverse algo repetitivo para quienes buscan una profundidad extrema en cada sistema, la velocidad, espectacularidad y accesibilidad de las peleas compensan gran parte de ese problema.
Phantom Blade Zero se lanza oficialmente este 28 de octubre (23:00 de Chile) en PlayStation 5 y PC vía Steam y Epic Games, y tiene un precio de 59.99 dólares.
Lo mejor
- Apartado gráfico espectacular.
- Excelente ambientación wuxia.
- Historia interesante que invita a seguir avanzando.
Lo peor
- El sistema de combate puede volverse algo repetitivo.
- En ciertas ocasiones el volumen en la música rompen el equilibrio sonoro.
- Hay mecánicas que podrían haber sido explotadas con mayor profundidad.