Reseña HONOR 600 Pro: Mucho más que pasar imágenes a video
Lo probamos y así nos fue.
LLevamos casi un mes probando el HONOR 600 Pro, el lanzamiento más importante de la marca para el segundo semestre (al menos en Chile) y la verdad es que nos tiene bastante contentos principalmente porque se ve una verdadera evolución en relación al modelo del año pasado. Y claro, para muchos eso podría ser algo lógico, pero lamentablemente desde hace un tiempo que venimos encontrándonos solo con cambios numéricos y viendo prácticamente los mismos equipos año tras año. Pero en este caso con HONOR no es así y bien vale celebrarlo.
De partida, este smartphone llega con un diseño que marca diferencia respecto a generaciones anteriores y el cambio más evidente está en el módulo de cámara, ahora más estilizado y que toma la parte superior de manera horizontal para su ubicación lo que le da identidad propia, alejándose de los diseños circulares clásicos de la marca.

En tanto, sus dimensiones (7.8 mm de grosor y 200gr de peso) lo hacen cómodo en mano, con un cuerpo delgado y una pantalla amplia que aprovecha bien el frontal, lo que facilita el agarre sin sentirse demasiado pesado y eso resulta esencial considerando que estamos prácticamente todo el día con el bendito teléfono en la mano.
Hablando de la pantalla, este es uno de sus puntos fuertes con 6.57 pulgadas con resolución 1.5K y tasa de actualización 120Hz, con buen nivel de brillo y también muy buenos colores. Y en cuanto al agarre se siente sólido gracias a los bordes ligeramente curvos y a un acabado trasero que evita deslizamientos y no captura huellas, por lo que si no lo usas con funda (tal como yo) no se ve manchado.


En hardware, el HONOR 600 Pro monta el Snapdragon 8 Elite, el segundo procesador más potente de Qualcomm y eso lo sitúa en la categoría de gama alta de entrada. Aunque no es el chip más extremo, su rendimiento es excelente porque los procesadores rara vez se exprimen más allá del 40% de su capacidad, lo que asegura multitarea fluida y ejecución sin problemas de aplicaciones exigentes, incluidos videojuegos. Eso sí, no es un teléfono gamer como tal, pero puede correr prácticamente todos los títulos disponibles con gran solvencia.
Ya pasando a las cámaras, tenemos que destaca especialmente en los retratos, con resultados muy bien logrados en detalle y desenfoque siguiendo la línea que trazaron junto con el estudio francés Harcourt hace un par de modelos atrás. En video, si bien ha mejorado respecto a generaciones anteriores, todavía no alcanza a competir con los mejores del mercado. El sensor principal es de 200MP que entrega fotografías muy buenas y se suma un telefoto de 50MP que permite zoom extremo de 120X y un ultra gran angular de 12MP. Todo el apartado fotográfico está muy bien apoyado por IA, lo que asegura excelentes resultados.


Obviamente, la gran novedad es Imagen a Video 2.0, que se convierte en la estrella del equipo permitiendo transformar fotos en clips dinámicos con voces, música, subtítulos y múltiples elementos creativos gracias a la plantilla de modo libre. El sistema ofrece 21 plantillas y logra procesar todo en menos de cuatro minutos, siendo un real salto en comparación a la versión del año pasado.
En cuanto a su sistema operativo o más precisamente a su capa de personalización de Android, podemos reconocer que MagicOS está cada vez más pulido, con una suite de IA que se posiciona entre las mejores del mercado y la promesa de tres años de actualizaciones. Sin embargo, sigue arrastrando un problema difícil de justificar y ese es el exceso de bloatware, aplicaciones preinstaladas que restan limpieza a la experiencia de usuario en un equipo de este precio. Quizás se pueda entender en equipos de gama de entrada que necesitan algo de eso para lograr mantener un precio bajo para quien lo compra, pero para un equipo que cuesta un millón de pesos y que se sustenta de otra manera, la verdad es que no se justifica.


La batería del 600 Pro es otro de sus grandes aciertos y se posiciona como una de las mejores del mercado con 7.000mAh en silicio-carbono y soporte para carga rápida 80W, inalámbrica e inversa. El punto negativo es que el HONOR 600 Pro es el primer modelo de la marca que llega a Chile sin cargador incluido en la caja, algo bastante inesperado, pero que la filial chilena planea compensarlo con promociones al momento de la compra.
De esta manera, estamos ante una propuesta bien completa de HONOR que se apoya fuertemente en la IA y presenta un diseño muy llamativo que hará que varios lo miren. Ahora bien, debido a la crisis de componentes, el equipo tiene un precio alto si consideramos versiones anteriores y actualmente puede comprarse por un millón de pesos chilenos. ¿Es caro? Sí, pero los analistas aseguran que el RAMpocalipsis está lejos de acabar y los precios seguirán subiendo, por lo que si quieres cambiar tu teléfono, este puede ser un buen momento.