Samsung y el eterno bochorno de promocionar Galaxy… con iPhone
Y desde Apple se ríen.
Samsung lleva años arrastrando un problema que ya parece crónico y es hasta vergonzozo, porque sus propias cuentas oficiales y los influencers que contrata para promocionar los Galaxy terminan usando iPhone. No son rumores ni es un mito urbano, sino son casos documentados que se repiten con una frecuencia vergonzosa y que ponen en duda la credibilidad de la marca.
El último episodio fue con la serie Galaxy S26 y en la cuenta oficial de Samsung US, donde un video promocional fue grabado con un iPhone. Sí, la mismísima cuenta oficial de la empresa mostrando su nuevo flagship con la cámara de su competencia directa, un error que quedó expuesto en los metadatos y desató críticas inmediatas. El clásico ícono de AirPlay los delató.

Pero como seguro ya lo saben y si no se los recordamos, esta no es la primera vez que sucede y en Twitter/X ya se han visto publicaciones de Samsung con la etiqueta “via iPhone”, y en campañas anteriores se han filtrado detalles que dejan claro que el contenido no fue generado con un Galaxy. Hay varios ejemplos de esto en algunas de las cuentas oficiales de los surcoreanos.


Sin embargo, el problema no se queda en las cuentas oficiales ya que influencers contratados por Samsung son parte del mismo bochorno. En México, por ejemplo, la marca ha llegado a entregar refrigeradores y electrodomésticos para que los creadores usen el ecosistema Galaxy. Sin embargo, la mayoría sigue grabando y publicando con iPhone incluso esas mismas interacciones entre el refrigerador y el smartphone que debía ser un Samsung, pero no. Y es casi tragicómico, porque Samsung invierte millones en marketing y logística, pero estos influencers terminan reforzando la hegemonía de Apple.
En Chile la situación es igual o aún más evidente ya que casi el 100% de los creadores de contenido tech utilizan iPhone como su dispositivo principal y aun así, recomiendan Galaxy en campañas pagadas. Claro que cada quién es libre de utilizar el smartphone que quiera, pero este tipo de "colaboraciones" resultan un engaño directo al público porque se promociona un producto que ni siquiera es usado por quienes lo recomiendan. Aquí el mensaje implícito es tan claro como devastador: si los influencers prefieren iPhone, ¿por qué debería hacerlo el consumidor común?
El análisis más duro es que Samsung parece ser la única gran marca que paga a gente que usa su competencia directa, porque Apple jamás permitiría que sus embajadores aparezcan con un Galaxy en la mano. En cambio, Samsung tolera —y financia— que sus voceros usen iPhone en una contradicción brutal que erosiona la confianza de los consumidores y proyecta una imagen de desesperación.

Claramente, la estrategia es un desperdicio de dinero ya que en lugar de construir credibilidad con influencers que realmente usan Galaxy, la empresa invierte en campañas que terminan beneficiando a Apple. Es como si Nike pagara a deportistas que entrenan con Adidas o Coca-Cola contratara a influencers que beben Pepsi. Inconcebible en cualquier otra industria, pero Samsung lo hace.
El resultado es claro y Samsung se sabotea a sí misma. Los usuarios terminan percibiendo a la marca como una empresa que no cree en sus propios productos, porque ni sus cuentas oficiales ni sus embajadores los usan de manera genuina. ¿Y Apple? Ríe a carcajadas porque sabe que desde la competencia le "hacen la pega".